Como mencionamos hace unos días, este funcionario público afirmó que “el costo de la participación mexicana es la más económica de todas las más recientes, con un costo de 7,2 millones de euros, los [que] serán aportados por el Gobierno y la iniciativa privada”. Pero tal como lo pensamos, los 7.2 millones de euros se referían únicamente a la construcción del pabellón.

De acuerdo con el portal de transparencia del Pabellón de México, publicado por ProMéxico, al 22 de junio de 2008 se han firmado contratos para la participación de México en la Expo 2008 Zaragoza, por $243'416'260.98 (14'415'332.69 Euros), lo que la convierte en la presencia más costosa de México en exposiciones internacionales recientes, en comparación con los $220 millones de pesos en recursos públicos que el Gobierno Federal destinó para la Expo 2000 Hannover y los $200 millones de pesos en la Expo 2005 Aichi, y el pabellón más costoso entre los más de cien participantes oficiales.
Pero esto no es lo más alarmante: para la participación de México que teóricamente iba a pagar en su totalidad la iniciativa privada, el Gobierno Federal tiene contemplado un techo presupuestal de $290 millones de pesos en recursos públicos; llevamos $243 millones y medio de pesos y se están considerando $50 millones de pesos más, para lo que se pudiera ofrecer.

Si construir el Pabellón costó 7.2 millones de euros ($115 millones y medio de pesos), de por sí muchísimo dinero sabiendo que mide poco más de 1'000 metros cuadrados y se construyó dentro de una nave provista por la Expo 2008 Zaragoza, las preguntas obligadas son ¿en qué se van a utilizar los $113 millones restantes? y ¿va a hacer falta dinero?
Mientras conseguimos respuesta a estas preguntas, continuamos con la lista de la primera parte de este artículo.
4. EL PABELLÓN DE MÉXICO ESPERA RECIBIR 7 MILLONES DE VISITAS
Las autoridades de la Sección Nacional de México han generado la expectativa de que el Pabellón de México tendrá alrededor de 7 millones de visitantes.
La realidad:
Difícilmente se alcanzará esa cifra.
Como antecedente para explicar esta afirmación, de los 18 millones de visitantes que recibió la Expo 2000 Hannover en los cinco meses que duró, únicamente cerca de 1'190'000 visitaron el Pabellón de México. De los 22 millones que entraron a la Expo 2005 Aichi en sus seis meses de duración, el Pabellón de México recibió a únicamente a 2'400'000. El promedio no supera el 15% de visitantes.
Pero además de que la Expo 2008 Zaragoza durará mucho menos que sus dos antecesoras, es decir, únicamente tres meses, y que espera un total de 7.5 millones de visitantes, las matemáticas nos indican que la cifra real de visitantes al Pabellón de México será mucho menor a la esperada.
Al día de hoy, el pabellón está recibiendo un promedio de 600 visitantes por hora, lo que hace 7’200 visitas diarias en razón de que los pabellones nacionales permanecen abiertos 12 horas por día (10:00 a 22:00 horas). Si el promedio se mantiene como hasta ahora, en los 92 días que durará la Expo 2008 Zaragoza, el Pabellón de México habrá recibido 662’400 visitantes, menos del 10% del total esperado.
Para que se cumplan las expectativas que han generado los organizadores de la Sección Nacional de México, sería necesario que el Pabellón de México recibiera poco más de 76’000 visitantes por día, es decir, alrededor de 6’340 por hora, lo que significa más de diez veces los que recibe hasta ahora.
Consideremos que para ser la participación más costosa de México en una exposición internacional (más de 240 millones de pesos hasta ahora, y con un límite presupuestal de 290 millones), la única a la que ha asistido personalmente un Presidente de México desde la Expo’92 Sevilla, y “la participación más importante de la historia del país en un evento internacional”, sería de muy mala reputación para ProMéxico aceptar al terminar la Expo 2008 Zaragoza que no se alcanzaron las expectativas. Pero debemos recordarle a ProMéxico que será de peor reputación que inflen las cifras para aparentar buenos resultados.
5. FUE EL GOBIERNO ANTERIOR, Y NO EL DE FELIPE CALDERÓN, EL QUE HABÍA CANCELADO LA PARTICIPACIÓN DE MÉXICO EN LA EXPO 2008 ZARAGOZA
El Comisario de la Expo 2008 Zaragoza, Emilio Fernández-Castaño, afirmó que fue el gobierno anterior, y no el de Felipe Calderón, el que no quiso participar en este evento.
La realidad:
A principios de julio de 2007 el Gobierno de Felipe Calderón canceló la participación de México después de que el Gobierno de Vicente Fox había confirmado debidamente por la vía diplomática el 5 de octubre de 2006. El 3 de agosto siguiente, apenas unas semanas de haberla cancelado, Felipe Calderón volvió a confirmar la participación de México.
6. MÉXICO ES INNOVADOR PORQUE PROMUEVE EL COMERCIO EN LA EXPO 2008 ZARAGOZA
ProMéxico ha comunicado con mucho orgullo que México es el primer país en instalar un centro de negocios en un pabellón en una exposición internacional y que otros países han mostrado interés por hacer lo mismo en el futuro.
La realidad:
Dicha acción está distorsionando la naturaleza de las exposiciones internacionales y va en contra de la legislación local e internacional. Para darnos una idea, esto equivale a utilizar a las delegaciones de México en los Juegos Olímpicos de Beijing y en la Copa del Mundo de Sudáfrica para promover negocios que nada tienen que ver con el deporte.
Tal vez usted que nos lee visualice una exposición internacional como un evento de tres días donde los expositores colocan stands con edecanes y entregan folletos sobre sus productos al público. Tal vez usted, ciudadano mexicano, tenga esta percepción porque no está al tanto de que nunca se ha realizado una exposición internacional en México. La Expo 2008 Zaragoza no tiene nada que ver con esta imagen de folletos y stands, y por esto es necesario recordar que existe una diferencia muy grande entre las exposiciones internacionales, y las ferias y exposiciones comerciales internacionales.
Los pabellones nacionales en exposiciones internacionales son más parecidos a museos que a stands. La Expo 2008 Zaragoza, al igual que las 63 exposiciones internacionales que se han llevado a cabo en los últimos 157 años, promueve la educación al difundir las ideas de participantes oficiales y no oficiales en torno a una problemática de interés global; su finalidad nunca ha sido vender o promover productos y negocios.
Por esto, más allá de la falta de compromiso que ha mostrado ProMéxico con el tema de la Expo 2008 Zaragoza, es decepcionante darnos cuenta de que nuestro grupo de profesionales desconoce la naturaleza y la regulación de las exposiciones internacionales. Desconocen su naturaleza, porque las exposiciones internacionales, que se celebran desde 1851, son eventos culturales cuya finalidad es la enseñanza al público y por definición no pueden ser fundamentalmente comerciales. Así lo señala la Convención relativa a las Exposiciones Internacionales, un tratado internacional firmado y ratificado por México. Pero además, la propia regulación de la Expo 2008 Zaragoza limita a un máximo de 20% del área destinada a cada participante oficial, a actividades comerciales (restaurante y tienda principalmente), con la limitante adicional de que únicamente pueden venderse productos ligados culturalmente a cada país.
El enfoque fundamentalmente comercial de México en la Expo 2008 Zaragoza es evidente tanto en su objetivo principal de “aprovechar nuestra posición privilegiada dentro del evento mas importante del año en Europa, para detonar una campaña agresiva de promoción de negocios de la región con nuestro país”, como en el secundario de “impulsar una imagen vanguardista de México en el entorno internacional [... enfocada en] disminuir los impactos mediáticos negativos que se tienen de nuestro país en la región y a magnificar el interés por México dentro del publico audiencia, impulsando así los negocios y el turismo hacia nuestro país”.
Llama nuestra atención que el mismo ProMéxico mencione que recurre a “un tema de alto impacto real y mediático como lo es el agua”, así como a los recursos naturales, la cultura y gastronomía de México, para impulsar una imagen vanguardista de México, con la finalidad de disminuir los impactos mediáticos negativos que se tienen de nuestro país en la región, y así promover negocios y turismo.
No podemos más que aceptar con cierta vergüenza que al Pabellón de México le importa mucho más crear una imagen para contrarrestar la percepción creada por los medios de comunicación, que proponer soluciones reales para los problemas reales que existen en torno al agua, tema central de la Expo 2008 Zaragoza.
No entendemos si promoviendo misiones de negocios enfocadas en infraestructura logística, automotriz, agronegocios, aeroespacial, tecnología de la información, turismo y desarrollo inmobiliario, y entre todas estas, también para infraestructura hídrica, nuestro Gobierno Federal cree que vamos a solucionar nuestros graves problemas de agua. Por lo pronto no hay forma de saber si habrá un impacto en nuestra cultura del uso del agua, porque los métodos de evaluación de la participación de México en esta exposición internacional únicamente contemplan medir cómo nos va en los negocios.
Así, nos queda muy claro que en la perspectiva de nuestro Gobierno Federal, promover negocios es lo único importante para el futuro de México y los mexicanos. Ese es el mensaje de vanguardia de México para el mundo entero.
(Imágenes: Exterior del Pabellón de México al 15 de mayo de 2008 e Interior del Pabellón de México al 23 de abril de 2008. Cortesía de Édgar Vargas)


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