"En el fútbol, Brasil es un campeón; en las exposiciones, México es un campeón". Estas son las palabras de Emilio Fernández-Castaño, Comisario de la Exposición Internacional Reconocida Expo 2008 Zaragoza.
Esta frase es ilustrativa porque habla de dos formas muy diferentes de ganar, de ser campeones. Una, la de Brasil en el futbol, se basa en la destreza de los jugadores que dominan su profesión, conocen y respetan las reglas, y hacen magia con su creatividad. La de México se construye a partir de gente que ignora la naturaleza de las exposiciones internacionales, de un gobierno que no cumple sus responsabilidades, y de un derroche de dinero que insulta a la población de México porque no le aporta gran cosa. Eso sí, México es experto en crear pantallas. No se escatimarán recursos para que el presidente Felipe Calderón esté en la foto con los reyes de España en la inauguración de la Expo 2008 Zaragoza, aunque nuestro equipo de "profesionales" de la Secretaría de Relaciones Exteriores siga creyendo que la Oficina Internacional de Exposiciones es un organismo para cuestiones económicas y financieras.
Es irrelevante que la Expo 2008 Zaragoza trate del agua y el desarrollo sostenible, temas de gran importancia para la sociedad internacional. Mucho menos importa que las exposiciones internacionales sean eventos culturales con una actividad comercial estrictamente limitada y que exista un tratado internacional ratificado por México que regule la participación oficial. En México, "la Expo Feria Zaragoza 2008, [...] constituye un evento internacional para atraer inversiones", y ProMéxico, la entidad del Gobierno Federal encargada de la Sección Nacional promueve la participación de gobiernos estatales en esta exposición internacional argumentando que "la participación en ferias internaciones y misiones comerciales, forma parte de las estrategias de diversificación que lleva a cabo el gobierno federal, para enfrentar la desaceleración económica de Estados Unidos". Para México, las exposiciones internacionales son eventos comerciales donde se promueve a empresas y se fomenta el turismo y la inversion extranjera; no importa que por definición las exposiciones internacionales sean eventos cuya finalidad es la educación del público.
¿Cómo puede México ser un campeón de las exposiciones internacionales, si la Secretaría de Relaciones Exteriores, entidad del Gobierno Federal designada para lo relativo a estos eventos, afirma que entre sus empleados no hay personas con experiencia suficiente para realizar un estudio exploratorio para la participación de México en la Expo 2008 Zaragoza, y se tenga que recurrir a un asesor externo, con un desembolso de $690'000?
¿Cómo puede México ser un campeón de las exposiciones internacionales, cuando la supervisión, coordinación y promoción de la participación está en manos de una entidad federal dedicada al comercio exterior, que además de todo no tiene información porque quien realmente maneja el proyecto es la iniciativa privada?
Si la selección brasileña de futbol se propusiera ser campeona del mundo con un entrenador experto en equitación, asesorado por un equipo de cocineros, coordinados por el Ministerio de Economía, y creyendo que la FIFA es un organismo internacional para el medio ambiente, la única posibilidad es recurrir a una asesoría de los expertos mexicanos en exposiciones internacionales sobre manejo de la información, imagen y recursos públicos. No cabe duda de que en este campo México es un campeón con amplia experiencia.
sábado, 3 de mayo de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


1 comentarios:
Solamente quedan 9 días para entregar los Pabellones a Expo Zaragoza y la empresa constructora sigue trabajando, el día de Mexico e el proximo día 14 de junio. Seria interesante saber cuando se podra visitar integramente el Pabellón y a nivel de contrataciones que tiene que ver una conocida editorial Mexicana en la contratación de las empresas subcontratadas.
Publicar un comentario en la entrada