La Memoria del Pabellón de México en la Expo 2008 Zaragoza, editada por ProMéxico y Landucci, contiene algunos detalles y fotografías de la participación del Gobierno de México en esta exposición internacional.
La presencia de México en la Expo 2008 Zaragoza, que se celebró en España entre el 14 de julio y el 14 de septiembre de 2008, es una de las más caras y cuestionadas en los 157 años de historia de participación del Gobierno de México en estos mega-eventos. A través de ProMéxico y CONAGUA, la población de México pagó alrededor de $305 millones de pesos en recursos públicos federales para financiar la representación mexicana en la Expo 2008 Zaragoza. ProMéxico asegura que los cerca de $75 millones que se obtuvieron por ingresos y patrocinios se devolvieron a la tesorería, pero con los comprobantes que entregó, no ha sido posible confirmar que ese haya sido realmente el destino de tales recursos.
El asunto es que la mayoría de la población de México no sabe qué son las exposiciones internacionales, para qué sirven y cómo es qué se destinan a ellas tales cantidades de dinero mientras decenas de millones de mexicanos viven sumidos en la pobreza. Es irónico que después de 157 años de presencia en exposiciones internacionales la población de México ignore que estos eventos existen; pero es explicable, porque la ignorancia facilita que se usen sumas millonarias en recursos públicos con amplia discrecionalidad. Si en la Expo 2005 Aichi el presupuesto de $200 millones de pesos que dio el Gobierno Federal alcanzó para pagar a empleados del Pabellón de México hasta $470’000 pesos al mes, imagínese lo que se puede hacer con $380 millones.
No hay ejemplares para bibliotecas, pero sí para vender
El Mtro. Eduardo Seldner se comprometió verbalmente con nosotros a hacer llegar copias de la Memoria del Pabellón de México a bibliotecas de instituciones de educación superior, pero de acuerdo con la respuesta a la solicitud de información folio 1011000007109, ninguno de los 2’000 ejemplares de los que constó el tiraje se envió a tales destinatarios.
Como se puede ver en la lista de personas físicas y morales que recibieron una copia de la Memoria, se entregaron ejemplares a 44 embajadas en México, a las empresas patrocinadoras mexicanas y españolas, a funcionarios de ProMéxico, y a un número reducido de personas externas al proyecto.
Quien escribe este blog solicitó cuatro ejemplares en total, uno para su biblioteca personal y tres para entregarlos a bibliotecas de la UNAM (Biblioteca Nacional, Biblioteca Central, y Facultad de Ciencias Políticas y Sociales). Al final, después de insistir en varias ocasiones, recibí un ejemplar en pasta dura y uno en pasta blanda, junto con la promesa de que ProMéxico entregaría directamente ejemplares a bibliotecas de instituciones de educación superior.
ProMéxico no ha cumplido su promesa a la fecha. El día de hoy, para poder leer las Memorias de la participación de México en la Expo 2008 Zaragoza, hay que visitar la biblioteca de alguna de las 44 embajadas en México, que probablemente tengan un interés más auténtico en la población mexicana que ProMéxico.
Existe otra opción: la Memoria del Pabellón de México se puede comprar en Amazon por USD$16 en su versión de pasta blanda o USD$20 en pasta dura.
Los ejemplares de la Memoria de México no alcanzaron para hacerlos accesibles en bibliotecas públicas a la población que pagó por ellos. Pero eso sí, quedaron algunos para ponerlos a la venta. Como si los $305 millones que dio el Gobierno Federal y los $75 millones de ingresos y patrocinios cuyo destino final no ha sido posible rastrear, no fueran ya un precio suficientemente alto pagado por la población de México.
Ahora queda esperar a ver si, como respuesta a la solicitud 1011000009209, ProMéxico accede a poner a disposición del público la versión PDF de la Memoria del Pabellón de México en la Expo 2008 Zaragoza. Sería un avance, pero la promesa original de entregar ejemplares a las bibliotecas de instituciones de educación superior aún está por cumplirse.



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